El borracho de La Roca y Marco Rubio
Por Manuel Alberto Ramy
La historia es cierta y sirve para el caso. Hace muchos años, en la concurrida barra del restaurante La Roca, en 21 y M, en el habanero Vedado, había un personaje habitual del lugar –omito su nombre, porque aunque ya fallecido fue una figura pública —, quien después de tomarse media botella de ron declaraba a viva voz a todos los presentes: "Yo no soy borracho".
¿No le parece al lector que ese personaje escogía el mejor lugar para después de estar en una semi-nota hacer esa declaración, a la manera de un ritual de la religión etílica?
Días atrás, el presidente de la cámara de representantes estatal de La Florida, Marco Rubio, negó enfáticamente que la ley 1310, que aspira a liquidar los contactos entre la familia cubana, tuviera un carácter político, pero lo hizo como el borracho de mi anécdota, salvo que en un local político: la sede de la Junta Patriótica en Miami. El lugar adecuado para la "nota" adecuada.
Según El Nuevo Herald de ayer, Rubio declaró textualmente "Vamos a dejar muy en claro que esto no tiene nada que ver con política exterior, sino con la defensa de los consumidores"
¿A cuáles consumidores defiende Rubio? ¿A los de la Junta Patriótica que apoya cualquier medida que impida abrazarse a los cubanos de ambas orillas? Es obvio que se trata de la defensa de otros consumidores, de aquellos cuyo artículo de consumo principal es el gran negocio anticubano.
Los electores de La Florida pudieran revisar la aguerrida defensa que el congresista Rubio hizo de ellos como consumidores. Por ejemplo, ¿cómo los protegió en ocasión de los fraudes hipotecarios y los ocurridos con el Medicare? Por no mencionar las rebajas que han sufrido los presupuestos destinados a la educación.
El tape para la ley 1310 fue ponerla bajo el ancho paraguas de que Cuba está denominada como terrorista por el Departamento de Estado al igual que Siria, Irán y Corea del Norte, razón por la que hay que someter a regulaciones estatales los vuelos a la "terrible" Isla.
Podría preguntarse cuántos pasajes venden anualmente las agencias floridanas a Irán, Corea del Norte o Siria. ¿Lo sabe Rubio? Creo que sí, como también sabe que las operaciones de las agencias de viajes a Cuba desde hace años son fuertemente controladas por OFAC, la agencia del Departamento del Tesoro que controla todas las gestiones comerciales relacionadas con Cuba.
Nada, el "yo no soy borracho" dicho en una barra es igual a "no tiene nada que ver con política exterior" afirmado en otra "barra". Pero una diferencia: a Rubio solo le falto decir que la ley tampoco responde a intereses político-económicos locales y al entramado político de los neoconservadores de EE.UU.
6 de agosto de 2008
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- mircoles, ago. 06, 2008 @ 08:10:07 pm
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- jueves, ago. 07, 2008 @ 08:09:53 am
Verdad pristina. Gracias
carloto2000
Los códigos con que los políticos miden muchas cosas,sobre todo los Norteamericanos son sin lugar a dudas arbitrarios, antojadizos e interesados. El aislamiento Cubano, es sin duda una arbitrariedad sin nombre;ya que los sentimientos y las costumbres que constituyen la felicidad de las personas y de los países se forman en la familia. Y la separación, aislamiento de esta por motivos políticos es una presión indebida, la cual atropella en forma flagrante los derechos humanos; de los cuales ellos se arrogan los defensores universales....
Un saludo cariñoso....desde Chile, país en el cual sufrimos algo parecido.....
Leo...